Exposición de Morata

Exposición de Morata

27.06.2017 11:34

 

En el Tajuña reflejada

su imagen, que sus aguas arrastran,

que va llevando a otros pueblos

y hasta por el Tajo aceptadas.

En él viven vecinos comunicativos y elegantes

que pasean con ligereza por sus calles

y se detienen con una sonrisa

para asesorar a los visitantes.

Pueblo señor para exposiciones,

con su frío invierno, que se compensa

con el calor de los moratenses

que a mí me han aceptado.

Desde su querida “Casa de Cultura”,

antigua residencia de los Mac-Crohones,

apellido muy conocido

en algunas instituciones.

Que hasta ha sobrepasado fronteras

hasta en el país vecino,

la llaman Casa del Infante,

perla de un edificio elegante.

Corazón de la región,

siempre nos hace ilusión

pasear por sus callejas

con personas de alegre corazón.

Y desde tan bello lugar

se oye en la lejanía

a un hortelano cantando una jota,

porque ya está acabado el día.

Tengo felices recuerdos

de este pueblo, pegadito al río

donde amigos allí residen

siempre generosos y amables conmigo.

Mi Morata, Morata,

pueblo sutil y “lujoso”,

siempre estaré a tu lado

por ser tan “majestuoso”.

Como es tradicional,

salimos desde Ventas

sin nada que resaltar,

donde una vez más

la marcada puntualidad

deberíamos de acentuar.

Desde lejos destacar

la torre de su templo mariano;

su altura se hace resaltar

para su vecinos, lugar hermano.

Paramos directamente en la Ermita

de la Virgen de la Antigua,

bella imagen a resaltar

en el centro del Altar.

Allí un viejo coadjutor,

de forma sencilla y humana,

nos fue describiendo la casualidad

de su hallazgo, pensando en el azar.

Del recinto, qué decir:

resaltar su luminosidad

y su belleza en adornos

con cuadros por los vecinos pintados

referidos a la Pasión de Cristo

en sus distintos apartados.

Sí quiero resaltar

uno de grandes dimensiones

donde figura Jesús predicando

con sus apóstoles representando.

Y seguimos paseando

y por sus calles resaltando

la modernidad del lugar

que siempre está despuntando.

Paramos en una pastelería

donde ya estaban preparados

para la bienvenida darnos

y con bollos y pasteles obsequiarnos.

Y tras las compras de rigor,

proseguimos caminando

y hasta la Iglesia llegamos

con su apertura esperando.

Y de la Iglesia, qué decir:

muy moderna y todo restaurado,

con un Altar Mayor

bellamente adornado.

Con esculturas incrustadas

en su pared frontal,

que alternan su estancia

con bellas pinturas de estudio.

Pero quisiera resaltar

dos figuras expuestas.

Son las de Justo y Pastor

a los pies del Altar Mayor.

Terminado el paseo,

a la exposición nos encaminamos

los compañeros, creo disfrutaron

de lo expuesto y representado.

Como bien todos conocéis,

la exposición se compone

de trabajos en la Asociación realizados

de pintura, bolillos y manualidades

y con los profesores desarrollados.

Y para rellenar el salón

lo debemos de acompañar

con trabajos adicionales

cada uno con sus peculiaridades.

Por ello la exposición

se hace más representativa

al poder acceder

todos los compañeros

que, por las circunstancias que fueran,

a las clases no pueden asistir

y que en su casa se lo pueden proseguir.

Por este motivo

los premios están divididos

entre lo desarrollado en la Asociación

y lo presentado sin esta condición.

Yo quisiera resaltar

que, pese a la amplitud del local,

lo expuesto mereció mucho la atención

por los visitantes y su “formación”.

Según nos fue indicado

por Blanca, la responsable del Ayuntamiento,

a quien tenemos que darle las gracias

por las facilidades que nos ha aportado.

Debo de resaltar

que en esta ocasión

hemos sido acompañados

por los distinguidos profesores

que nos han aportado su sapiencia

calificando los trabajos

desde su gran experiencia.

Algo similar es de resaltar

con la visita realizada

por dos responsables del Monte,

que con su gran experiencia

resaltaron la calidad

y también la profundidad

de los trabajos realizados

Tras el disfrute de la exposición,

al restaurante nos llegamos

y tras una copiosa comida,

al autocar nos marchamos.

Y así pasamos el día

con alegría y felicidad,

que espero y deseo se repita

en reiteradas ocasiones

con la máxima prosperidad.

Texto: Agustín Castillo Díaz